Esto se debe al proceso por el que pasa la "madera para reciclar" antes de convertirse en tableros de partículas. Antes de que la madera se convierta en tablero de partículas, se limpia de pintura, laminado y otros tratamientos superficiales. Estos materiales se recogen en la fábrica de tableros de partículas y se eliminan como residuos combustibles.
Los trozos, en cambio, se trituran y luego se utilizan, por ejemplo, como estabilizadores reciclados. Este material se deposita directamente sobre el suelo y puede suponer un riesgo si contiene pintura u otros tratamientos. En lugar de beneficiar al medio ambiente mediante el reciclaje, puede perjudicarlo inadvertidamente al crear un vertedero contaminado. Esto no sólo es inadecuado, sino que además va en contra de la normativa vigente.

